
Aunque los precios son muy elevados, en esta ciudad tenemos multitud de actividades gratuitas: dar un paseo por el sugerente Shitamachi o ciudad baja o por el mayor centro budista de Japón, Sens?-ji; visitar el hito sintonista Meiji-jing? o conocer el gran mercado del pescado llamado Tsukiji.
A pesar de las recesiones económicas Tokio sigue siendo un ejemplo de escaso desempleo y un nivel de criminalidad muy bajo para los estándares occidentales. Si se quiere conocer Japón tarde o temprano se pasará por Tokio pues es el nudo central de la red de transporte nipona. De la capital salen a diario multitud de Shinkansen, los conocidos trenes rápidos japoneses, así como aviones y autobuses que funcionan con fluidez.
Existen actividad sísmica debajo de la capital nipona, pero la ciudad está a la vanguardia en preparación para estos desastres. La leyenda sugiere que debajo de Tokio habita una criatura cuyos temblores son los pequeños terremotos diarios, y que se despierta cada 70 años. Con todo, Tokio se prepara cada año con edificios adaptados.
Hay varias épocas del año ideales para visitar Tokio. El verano de Tokio para quien no esté acostumbrado es de una humedad asfixiante, por lo que es mejor hacer las visitas en Octubre o Noviembre, con un clima más suave. En invierno hace bastante frío, pero no nevadas. Abril es otro mes estrella para el turismo en Tokio porque es el mes de las fiestas locales al aire libre. En junio y septiembre son meses de lluvia por lo que no conviene olvidar el chuvasquero.
Fuente: guiadeviaje.net